Los pastores Guillermo y Ana Maldonado fueron escogidos por Dios, para llevar a cabo esta visión y ser portadores de su sueño: el sueño del Padre. El Señor los escogió, los separó y los trajo, de tierras remotas, a esta ciudad, con el fin de levantar una generación de hombres y mujeres de Reino, con un corazón puro y obediente.

Los Pastores

El apóstol Guillermo Maldonado y su esposa, la profetisa Ana Maldonado, son los fundadores del Ministerio Internacional El Rey Jesús. El pastor Guillermo Maldonado es un hombre con un llamado apostólico a nivel local, nacional y mundial; enviado por Dios con una autoridad determinada para cumplir una misión específica: alcanzar el 12 por ciento de la población de Miami para Jesús. El propósito de su vida es establecer el reino de Dios en la ciudad de Miami, en Estados Unidos y el resto del mundo; con la visión específica de: “evangelizar, afirmar, discipular y enviar”.

La pastora Ana Maldonado es una profetisa a nivel local, nacional e internacional; llamada a preparar y abrir el camino para establecer lo nuevo de Dios, en intercesión y guerra espiritual. Es una mujer llena del poder de lo alto para “atar y desatar, plantar y arrancar” y dar a luz las victorias del pueblo de Dios en el espíritu.

La Ciudad

Miami es una ciudad estratégicamente situada, y es el punto geográfico donde se congrega la mayor variedad de culturas de todo el mundo. Las personas de toda lengua y nación, raza y color, que viven aquí, son el punto de contacto con el resto del mundo. Por eso, Miami es puente para las naciones y las generaciones. Y, como Dios no hace nada por casualidad, cuando eligió a nuestros pastores, tomó a Guillermo de Centro América y a Ana de Sur América para hacerlos germinar en los Estados Unidos de América, en la ciudad de Miami; y así, expandir su Palabra a todas las naciones del mundo.

El Camino de Dios

Al mirar atrás, sólo podemos reconocer la grandeza y misericordia de Nuestro Señor, quien preparó al apóstol Maldonado, para enviarlo a iniciar este ministerio. La unción de evangelista y maestro fue lo primero que Dios desató en nuestro pastor, quien, a través de los viajes misioneros, comenzó a llevar la palabra de Dios al perdido. Después de nueve años de estar predicando en las naciones, Dios habló al pastor Maldonado para comenzar una iglesia en la ciudad de Miami; un nuevo desafío comenzaba para él y su familia. Mientras tanto, Dios preparaba a la pastora Ana como guerrera de oración; levantando a su esposo, a su hijo Bryan, al ministerio que estaba por nacer en lo espiritual y al niño (Ronald), que estaba por nacer en lo natural. Ambos, el ministerio y el segundo hijo del matrimonio, nacieron al mismo tiempo. Bryan y Ronald Maldonado han crecido en medio de la guerra espiritual y el sacrificio que requiere levantar una obra de la magnitud de El Rey Jesús; y, los dos, desde pequeños, han sido preparados para pagar el precio de servir a Dios.

La oración preparaba la tierra y la predicación ungida de la palabra de Dios, sumada a las demostraciones de poder, comenzaban a ganar las almas para Cristo; mientras, la liberación se convirtió en un arma para arrebatar, de la esclavitud del pecado, las vidas de cientos de personas. Y, mientras todo esto sucedía, los pastores pasaban el proceso de ser probados y formados para lo que vendría…